POV: Aurora
La paz tiene un sonido. Y, sorprendentemente, no es el silencio.
Es el sonido de una cafetera gorgoteando en la cocina de abajo. Es el crujido de las sábanas de lino cuando dos cuerpos pesados se mueven a mi lado. Y, sobre todo, es el sonido de unos pasos pequeños y rápidos corriendo por el pasillo, seguidos por el zumbido inconfundible de la magia dorada chocando contra un jarrón.
—¡Aria! —gritó una voz amortiguada desde el pasillo. Probablemente Dante, que había venido de visita y