POV: Aurora
El humo de las piras funerarias subía recto hacia el cielo, una columna negra contra el azul pálido del atardecer.
Hacía frío. Pero no era el frío del invierno. Era el frío que te entra cuando te das cuenta de que acabas de cambiar el mundo, y que el precio del cambio es la sangre de chicos que nunca llegarán a cumplir veinte años.
Me alejé del campamento.
Necesitaba silencio. Necesitaba alejarme de las miradas de adoración. Los guerreros me saludaban al pasar, golpeándose el pecho,