POV: Aurora
La unidad no se forja con discursos. Se forja con sudor.
El Valle del Santuario ya no olía a pino y nieve virgen. Olía a vestuario de gimnasio multiplicado por mil. Olía a testosterona, a tierra removida y a ese aroma metálico y agrio que surge cuando trescientos depredadores se ven obligados a compartir un espacio demasiado pequeño.
Estaba sentada en una caja de municiones, con Aria dormida en mi pecho (protegida por orejeras mágicas que amortiguaban el ruido), observando el caos c