Después de cambiarse de traje, su expresión se veía mucho más fría que unos minutos antes.
Miró de reojo hacia el sofá, donde Alessia le había escupido agua. Cuanto más lo pensaba, más molesto se sentía Matteo con Zayne.
Todos los consejos que aquel hombre le había dado no habían conseguido que Alessia se sintiera atraída ni que se pusiera nerviosa como él había prometido; en cambio, habían hecho que lo trataran como a alguien poseído que necesitaba ser despertado con agua.
Matteo tomó su teléf