POV de Adolfa
Después de descubrir la verdad sobre quién era realmente, me hice una promesa seria a mí misma y a la Diosa de la Luna. Juré seguir cada instrucción del mundo espiritual y de los Cuarteles. No importaba lo difícil que fuera el camino por delante, no permitiría que la codicia ni la venganza volvieran a controlarme. Prometí permanecer en su senda, escuchar su guía y jamás ir en contra de su voluntad.
Porque ahora, por fin sabía quién era.
Y sabía de lo que era capaz.
Cuando todo que