POV de Azanlin
Azanlin permaneció inmóvil sobre el cuerpo de Rensin, observando cómo la sangre empapaba el suelo rocoso. Lo había logrado. Finalmente lo había matado. Su viejo enemigo. Su mayor amenaza. Había desaparecido.
Pero la victoria no tenía un sabor dulce.
Ugarh se acercó a él en silencio, con la mirada fija en el cuerpo inmóvil de Rensin.
“Lo logramos”, dijo.
“No”, respondió Azanlin con frialdad. “Lo logré yo.”
Ugarh arqueó una ceja.
“¿No estás feliz?”
Azanlin no respondió. Su mandíbul