POV de Adolfa
Entré en las Tierras Oscuras, donde nada vivía y el silencio reinaba. El suelo se agrietaba bajo mis botas. Había cambiado. Mi alma vivía en un nuevo cuerpo, un cuerpo otorgado por la Diosa de la Luna.
Aunque Hades estuviera frente a mí ahora, no sabría quién soy. Era más fuerte. Este cuerpo tenía curvas y fuerza, ambas extrañas y poderosas. Aún no sabía cómo controlar todo su poder, pero estaba aprendiendo. Poco a poco.
Una suave brisa sopló. La luz atravesó la oscuridad. La Dios