Orión
El dolor es lo primero que siento al despertar.
No es el tipo de dolor que desaparece si te quedas quieto el tiempo suficiente, ni el que puedes soportar apretando los dientes y fingiendo que no existe.
No… este dolor está por todas partes.
Se aloja en mis huesos, se arrastra bajo mi piel, presiona detrás de mis ojos como si algo intentara abrirse paso a la fuerza.
Incluso respirar se siente como una tarea pesada, como si mis pulmones hubieran olvidado cómo hacer algo tan simple como inha