Nicole se cubrió la boca con ambas manos y los ojos muy abiertos. Bruno estaba en el suelo, sujetándose la mejilla con una mueca de dolor.
—¡Agh…! —se quejó, intentando —. ¿Estás loco? ¡¿Tú sólo sabes resolver las cosas a golpes?! Y tan ético que te la das frente a las cámaras.
Haru no respondió de inmediato. Su respiración era pesada y su mirada seguía fija en Bruno. Estaba dispuesto a lo que sea por proteger a Nicole.
—No voy a permitir que la toques sin su consentimiento —masculló,