Haru fue el primero en tomar el micrófono, y en cuanto su voz se proyectó por los altavoces, un murmullo se encendió entre los invitados. No se molestaron en disimular.
—¿Quién es él?
—¿Por qué está junto a la diseñadora?
—¿Será su novio?
Las preguntas flotaban en el aire como pequeñas chispas de curiosidad. Algunos lo miraban con recelo, otros con interés genuino.
Haru, sin embargo, se mantuvo firme.
—Buenas noches a todos, mi nombre es Haru Yamamoto. Muchos me reconocerán por ser el dueño de Kóyó, y otros simplemente pensarán que soy un don nadie —expresó, con un tono suave—. Agradezco que hayan asistido a esta maravillosa gala en donde Nicole mostró que es capaz de superar sus límites y brillar. Y tal vez se preguntarán: ¿qué hago aquí? Es simple. El señor Nicolás me dejó a cargo de Nocturne Fashion por un tiempo, mientras él toma sus merecidas vacaciones. Sin más que decir, espero que hayan disfrutado el espectáculo. Nuestra diseñadora dirá algunas palabras.
La gente ahogó