Nicole estaba en la empresa de Nocturne Fashion junto a su padre. Permanecía de pie frente al escritorio de Nicolás, con los hombros tensos y la mirada fija en los documentos.
—Ya estás lista para asumir el cargo de diseñadora en la empresa, hija —le dijo, con los ojos llenos de orgullo.
Un leve calor azotó sus mejillas al escuchar eso. Nicole se había preparado durante toda su vida, pero ahora que tenía la oportunidad en la palma de su mano, las dudas crecían.
—N-no lo sé, papá… —titubeó—.