Noah regresó al patio, buscando con los ojos a las niñas, pero no lograba encontrarlas. Helena vio que su hijo estaba mirando hacia todos lados.
—Están por allá, en la mesa de dulces —señaló, ayudándolo en su búsqueda—. Recuerda no comer mucha azúcar Noah, se vuelven muy loquitos cuando lo hacen. Dile lo mismo a tu hermana.
—¡Sí, mamá! —la saludó, y al alejarse de ella, susurró para sí mismo—: Siempre dicen lo mismo. Los dulces son malos.
Noah caminó rápidamente hacia las chicas y no tardó e