La gente estalló de emoción. Primero fueron los murmullos, luego los aplausos, y finalmente los gritos de alegría que llenaron el salón como una ola imparable.
—¡Felicidades! —decían.
La noticia cayó como una bomba de ternura para todos los invitados. Nicolás, el CEO más exitoso del momento, iba a ser papá.
—Serán gemelos. Mi prometida y yo estamos ansiosos por su llegada —Miró a Helena con una calidez que le tocó el corazón.
Ella sintió un nudo en la garganta, porque el mundo entero estaba