Capítulo 210: El Incendio de la Tierra
La antorcha de fuego verde descendió con una lentitud que desafiaba las leyes de la física, trazando un arco de esmeralda en medio de la oscuridad sólida. Cuando la llama tocó la superficie de carbón, no hubo una explosión, sino una transmutación instantánea. El frío de la obsidiana se convirtió en un calor vegetal, un vapor espeso que olía a musgo antiguo, raíces húmedas y el amargor de las hojas de laurel quemadas. Astraea, atrapada por la mano del gigan