Capítulo 123: El Pacto de Esmeralda
La nota del Rey Vampiro parecía quemar los dedos de Astraea. El silencio en la Torre de la Sacerdotisa era ahora un vacío vibrante, solo interrumpido por la respiración entrecortada de Valerius, quien yacía a sus pies con la piel surcada por esas extrañas quemaduras de sándalo. El aroma de su esposo, antes una mezcla potente de bosque y tormenta, se sentía ahora como madera húmeda intentando desesperadamente no apagarse.
Astraea apretó el frasco carmesí contr