POV DE DIANA
El corredor oriental olía intacto.
Polvo. Piedra. Plata antigua enterrada bajo años de puertas cerradas y silencio. Mis botas resonaban con fuerza contra la estrecha escalera mientras subía más alto dentro de la torre. Nadie me siguió.
El castillo debajo todavía hervía en pánico por la desaparición de la guardia oriental, pero aquí arriba… nada se movía. Ni guardias. Ni sirvientes. Ni patrullas. La escalera se curvaba estrechamente hacia arriba antes de terminar en una sola puerta