**Punto de vista de Lena**La lluvia en el territorio de la Luna Creciente no limpiaba las cosas. Solo hacía el barro más profundo."Para de moverte", siseó Nora, con la boca llena de horquillas. "Si sigues temblando, voy a clavarte una en el cuero cabelludo y vas a sangrar sobre el único vestido blanco que tienes."Agarré los bordes del taburete de madera, obligando a mis nudillos a dejar de temblar. "Es demasiado apretado, Nora. No puedo respirar.""La belleza duele, Lena. ¿Quieres que el Alfa Caleb te mire, verdad?""Quiero que me vea", corregí, con la voz apenas un susurro. "Hay una diferencia."Nora se apartó, poniendo las manos en las caderas.Ella era la hija de la sanadora, prácticamente realeza comparada conmigo, una huérfana que fregaba suelos en la casa de la manada. Pero era la única que no me miraba como si fuera una pérdida de espacio. "Te ve, Lena. He visto cómo te observa cuando cree que nadie lo nota. ¿Cuando traes la leña? Se queda en la ventana de su oficina.""Mira
Leer más