Gregorio miraba a Melissa, sintiendo una profunda irritación por la excesiva preocupación de ella por alguien a quien apenas conocía.
–¿De verdad te importa tanto ese hombre al que casi no conoces?–
–¡Es mi hermano! Hijo de mi madre, y si salió de Italia hasta aquí para verme, ¡es porque le importo! ¡Así que llévame con él ahora!–
–¿Cómo puedes estar segura de que no solo quiere aprovecharse de ti? Puede que solo esté interesado en los beneficios que puedes darle–
–¿De qué estás hablando? ¡Yo n