Gregorio llegó a la mansión después de un día trabajando fuera, y lo primero que hizo fue buscar a Melissa, tal como en los últimos días cada vez que llegaba.
–La señorita está en su habitación estudiando, ¿quiere que vaya a llamarla?– preguntó el mayordomo.
–No es necesario, avísame cuando baje para la cena–
–Sí, señor–
Gregorio subió las escaleras hacia su habitación para darse una ducha y prepararse para la cena.
Mientras tanto, Melissa estaba sentada en el escritorio de su habitación con va