–¿Es en serio?– preguntó Valentina sonriendo al hombre frente a ella.
–¡Claro! Por eso yo… espera, hay algo en tu cabello– El joven se acercó y quitó la paja del cabello de Valentina y sonrió.
–Listo, entonces, como iba diciendo, desde que…– el moreno dejó de hablar al notar que alguien se acercaba y miró al hombre que estaba parado detrás de Valentina, quien le lanzaba una mirada de muerte.
Valentina sintió la presencia de alguien detrás de ella y se giró, sobresaltándose al ver a Alexander al