—Todavía no entiendo por qué tienes que ir tú también— dijo la madre de Valentina al ver a su hija hacer las maletas.
—Usted dijo que no puede ir, papá tampoco, y Darío con certeza no irá. Entonces, ¿qué quiere? ¿Que deje que mi hermana vaya sola al otro lado del mundo para hacerse esos exámenes?— respondió Valentina sin darle importancia a su madre y sin dejar de arreglar su maleta.
—No puedo ir porque tengo que preparar la fiesta de tu compromiso que ya se acerca, y tú, como la novia, también