—Todavía no entiendo por qué tienes que ir tú también— dijo la madre de Valentina al ver a su hija hacer las maletas.
—Usted dijo que no puede ir, papá tampoco, y Darío con certeza no irá. Entonces, ¿qué quiere? ¿Que deje que mi hermana vaya sola al otro lado del mundo para hacerse esos exámenes?— respondió Valentina sin darle importancia a su madre y sin dejar de arreglar su maleta.
—No puedo ir porque tengo que preparar la fiesta de tu compromiso que ya se acerca, y tú, como la novia, también deberías quedarte. ¡La fiesta es dentro de dos semanas!—
—Yo solo acepté este absurdo matrimonio por Yasmin, ¿qué sentido tiene dejarla sola en un momento como este?—
—Ella solo va a hacerse los exámenes para ver si es elegible para ese procedimiento. La enfermera puede ir con ella. ¡Valentina, es tu compromiso! ¡Y dentro de poco será tu boda! ¿Qué dirá la gente si no estás presente en la organización?—
—¡MAMÁ, BASTA!— gritó Valentina, ya sin paciencia.
—Dije que voy y punto. Y ya que usted est