Serena entró en su apartamento, cerró la puerta y se deslizó por ella hasta el suelo, llorando todo el llanto de dolor y angustia que había estado conteniendo desde que salió de la discoteca.
—Serena— Sindy bajó las escaleras rápidamente y se acercó a ella, agachándose frente a Serena.
—¿Qué pasó? ¿Por qué estás así?—
—Dominic…—
—¿Pasó algo con él?—
—Sindy… el Dominic que yo conozco n-no existe. ¡Todo era una mentira para usarme!—
—¿Cómo así? ¿De qué estás hablando? ¿Fue grosero contigo otra ve