Dominic entró en la sala mirando a Serena, pero enseguida desvió la mirada hacia Antonio.
—Vamos a hablar—
—Puedes hablar aquí. Serena está a punto de convertirse en nuestra socia; pronto no tendremos secretos—
Dominic suspiró, irritado. —¿Don Caetano sabe que estás involucrando a una mujer en los negocios? Sabes muy bien cuál es su opinión al respecto—
—Yo soy el Subjefe y el futuro Don de la familia Greco. Manejo los negocios como yo quiera—
—Y yo soy el líder de las operaciones aquí en Nueva York y digo que no quiero a una mujer involucrada en mis negocios—
Antonio se levantó, quedando a la altura de Dominic, a pesar de que Dominic parecía más grande por su complexión física.
—Tú eres mi subordinado dentro de la estructura de poder de la familia Greco. Yo tengo la última palabra aquí— dijo Antonio con seriedad.
Dominic lo miró fijamente y esbozó una sonrisa de lado. —Estamos en mi territorio. Tus títulos de Italia no tienen poder aquí. Yo tengo más hombres, más influencia, más pode