ITALIA…
–Ah, no puedo creer que ese hijo de puta se haya salvado y despertado justo a tiempo para el cambio de los sueros– se quejó Antonio, observando la ciudad a través del ventanal de su oficina.
–Por suerte, el señor no alcanzó a contárselo al Don Caetano antes. ¿Y qué haremos ahora? ¿Continuamos con nuestros planes de sustituirlo?–
–Dijeron que perdió la memoria, ¿cierto? Si volvió a ser el Dominic de antes, eso puede ser muy útil para nosotros–
–¿Y si recupera la memoria y continúa con la