Alina
Me siento como envuelta en una nube etérea, donde todo es perfecto, donde mi caballero y yo nos hemos amado y entregado el uno al otro sin tabúes ni miedo. Él no lo sabía, pero esa fue mi primera vez.
Jamás me había entregado a nadie, y la verdad es que tampoco nadie me deseaba como lo hace él. ¡Y fue maravilloso!
Tengo mis ojos cerrados, pero he comenzado a despertar. Pienso que estoy sobre su pecho suave, pero a medida que recobro los sentidos me doy cuenta de que no es así, es el céspe