Azura
La oscuridad de esta prisión es mi única compañía ahora. Eso junto con las lágrimas que se derraman hasta aterrizar en el suelo húmedo y frío. El rey no lo dudó ni un segundo. Esa mirada que me dio fue la certeza que necesitaba para saber que jamás me vería con buenos ojos después de lo que hice.
Mi único remordimiento es haber dejado a Kaladdarius solo con una carta y la incertidumbre de lo que me ocurrirá, pero era necesario. No puedo seguir causándole más dolor, así que lo mejor es que