Alina
Han pasado varias horas y todavía no se me pasa la impresión de haber visto a Lucian tal y como vino al mundo. Intenté por todos los medios no mirarlo, pero me fue imposible no fijar la vista justo debajo de su ingle, donde aún conserva el aspecto humano de su cuerpo.
No tengo idea de si su aspecto bestial tiene algo que ver, pero ¡Madre mía!, ahora entiendo por qué me insinuó que para estar con él debía convertirme en loba.
Sacudo mi cabeza una vez más para apartar esos pensamientos. Nun