[Punto de vista de Araya]
Araya yace en la nieve, su cuerpo temblando de agotamiento. Cada músculo grita en protesta. Sus manos están sangrando del trabajo con el hacha, sus costillas duelen del intento de caza fallido, y todo su cuerpo se siente como si hubiera sido destrozado y apenas cosido de vuelta.
Pero sintió su lobo.
Por primera vez en toda su vida, realmente lo sintió.
Pasos crujen por la nieve. Araya abre los ojos para ver a Lyra acercándose, cargando una manta.
"Vamos", dice Lyra gen