PDV: Araya
La última entrada en el registro de la Gran Vidente tarda más en escribirse que cualquier entrada anterior, no porque las palabras sean difíciles sino porque el acto de escribirlas es el acto de completar algo que ha estado en la escritura desde la mañana en que Araya salió de la Fortaleza de Colmillo de Hierro sin nada y se tropezó con las Tierras Salvajes y fue levantada del suelo por manos ásperas y una voz que dijo patética pero viva.
Todo lo que se ha acumulado entre esa mañana