[Punto de vista de Araya]
Araya yace sobre la piedra fría, su cuerpo roto y temblando. El vacío en su pecho donde el vínculo solía estar se siente como una herida abierta, cruda y sangrante. Apenas puede respirar a través del dolor.
La manada ha comenzado a dispersarse, sus susurros desvaneciéndose mientras le dan la espalda. Algunos miran sobre sus hombros con lástima. Otros con asco. La mayoría no mira en absoluto.
Araya intenta impulsarse, pero sus brazos ceden bajo ella. Colapsa de nuevo so