[Punto de vista de Araya]
Araya yace en la cama, mirando las vigas de madera del techo. Las palabras de Lyra resuenan en su mente.
"Estás a salvo ahora. Nadie te lastimará aquí."
A salvo. La palabra se siente extraña, como algo de otra vida. Araya no se ha sentido a salvo desde el momento en que Jasper susurró esas palabras crueles durante sus votos matrimoniales.
La puerta se abre de nuevo, y tanto Lyra como Selvara regresan. Están cargando provisiones, vendajes frescos y hierbas, un tazón de