Rashad.
Enfermo…
—Rashad… esto es estúpido… no hablas en serio, estos son negocios, y ambos somos muy bien lucrados cuando estamos dentro.
—Sí, y lo seguiremos haciendo, pero no vas a tocar un ápice de los recursos de Radin, y ni siquiera mirarás a su reina, ni tú ni nadie Labán…
—¿Has perdido el juicio…? —lo quedé mirando y tuve que dar un paso hacia él.
Estaba seguro de que sus intereses no eran solo económicos, todo el mundo sabía perfectamente la posición de Hadassa, sabían que ella había