Hadassa.
Nuevo comienzo…
Sentí una la calidez en mi rostro, y me obligué a parpadear de forma lenta solo para ver como unos rayos entraban por el balcón de mi habitación, y bañaban el lugar.
Mis ojos bajaron al ver el brazo de Rashad alrededor de mi cintura, y luego llevé mi cabeza hacia al lado de la cama, donde estaba el lecho especial para Aarón.
Sonreí con naturalidad al ver que estaba plácidamente dormido, mientras que la respiración de Rashad calentaba mi cuello.
No podía negar que me se