Rashad.
7 meses después…
Un grito ahogado hizo que me pusiera de pie mientras los ojos de ese sacerdote Elifaz me decían que no estaba pasando nada, pero estaba pasando todo.
—Entraré… —dictaminé pasando por su lado mientras él me siguió.
—Señor… no es necesario… Elisama y las parteras están con la señora Hadassa… esto es normal…
Me giré de golpe totalmente furioso, y luego tomé sus vestiduras de forma arrebatada.
—¿Normal? Ese niño la está matando… no lo permitiré…
El hombre pasó un trago un p