Leonel ayudaba a Rosalía a subir al auto, la trataba como una flor muy frágil, todo esto lo presenció Pablo en silencio mientras sus hombres trabajaban detrás de él.
Rosalía miraba por la ventana en silencio mientras Leonel conducía al hospital, ella giró a verlo. “No es necesario ir al hospital, llévame a mi departamento”.
Leonel no estaba muy de acuerdo, pero no discutió, la llevó hasta el departamento, ella al entrar se quitó el saco y giró mirando fijamente a Leonel. “Gracias por salvarme