14. ¿Esto quieres que muestre?
Con toda la pena del mundo Florence se acercó a Ronal, el pelinegro ya se había despedido de la señora de antes y ahora aguardaba en su despacho la elección de Regina. Había elegido cada vestido sabiendo que había algo especial en cada uno, ya fuera el color, el modelo, etc. En su mente todavía existía la creencia de que conocía su estilo, sin entender que en casi dos años habían pasado tantas cosas que no solo cambiaba el físico, también el estilo y el pensamiento.
Con tres toques y un «pase»