13. Amargura
Por alguna razón esa mañana se levantó con un ardor en el pecho y un sabor amargo en la boca. Sin querer al abrir los ojos pensó en René, la imagen de su hermana se dibujó en su mente ahogando su corazón en restos de vidrios rotos. Con la imagen de René también apareció Nicky, implantando en ella el deseo de saber aunque fuera arriesgado si de verdad ellas estaban bien.
Las lágrimas bajaron por sus mejillas como cascadas tibias mientras se mordía los labios para no tener que emitir sonido algun