21. Ya no...
— No ha cambiado nada desde la última vez...— Comentó Darien a su hombre de confianza, Jacob, un rubio de ojos claros que le quitaba casi dos cabezas. El hombre asintió sin apartar la mirada del cuello del pelirrojo.
— Debería alejarse de ella o acabará en desgracia, la próxima vez no acataré su orden y volaré su cabeza...— comunicó apretando los puños.
— ¿Sigues resentido por lo de tu hermano?...— el hombre guardó silencio, pues era una pregunta algo estúpida, ella lo había golpeado hasta mata