19. Debiste morir
Todos los presentes comenzaron a murmurar ante la situación, y es que en cuestión de segundos se había vuelto tensa.
— Regina...— Ronal la agarró de la cintura y la apartó del pelirrojo en un movimiento brusco que la obligó a soltar el cuchillo.
Darien sonrió siniestramente acariciando la sangre en su cuello mientras indicaba que sus guardias bajasen las armas, pues todo estaba bien, solo había sido un juego entre amigos.
No fue hasta ese momento que Regina notó a esos hombres armados, el ros