49. Extraño
La cena se sirvió según las preferencias de cada presente, esta vez eran cuatro. Héctor como siempre ocupaba el puesto frontal, Regina se había apartado un poco para quedar en medio de sus pequeñas. Después de meses por fin volvía a compartir una cena, en la cual no faltaron risas, anécdotas graciosas, reproches y chistes verdes. Otra esfera cubría la casa en ese momento, una cálida y llena de amor, una que conmovía a la servidumbre. No conocían a Regina de mucho pero habían notado la diferenci