Los murmullos se detuvieron en seco cuando el sonido rítmico de unos tacones caros resonó contra el suelo de granito.
Chloe Vanderbuilt, la capitana del equipo de porristas y la única persona en la universidad con un apellido tan pesado como el de los Carter, se abrió paso entre la multitud. Su mirada, usualmente gélida y perfecta, estaba encendida por una furia mal contenida. Se detuvo a escasos centímetros de Ethan, obligándolo a retroceder contra los casilleros metálicos.
—¿Hermanastro? —esp