[Alan]
El nudo de la corbata de seda negra se negaba a quedar perfecto.
Lo deshice por cuarta vez consecutiva, soltando una maldición en voz baja que resonó contra las paredes de piedra rústica de la habitación. A través de la ventana abierta, la cálida brisa de finales de septiembre traía consigo el aroma a tierra húmeda, uvas maduras y lavanda, característico del corazón del valle de la Toscana.
Me miré en el espejo de cuerpo entero. Llevaba un esmoquin de Tom Ford hecho a medida, impecable,