[Adriana]
Las luces de los focos principales del Palacio Municipal de Congresos de Madrid eran tan intensas que, por un segundo, me impidieron ver más allá de la tercera fila de butacas. Sin embargo, no necesitaba ver los rostros de las más de dos mil personas presentes para saber que tenía su atención absoluta. El silencio en el inmenso auditorio era total, casi reverencial.
Estaba de pie en el centro del escenario. No me había escudado detrás del atril de madera; sostenía el micrófono inalámbr