Mundo ficciónIniciar sesiónJONH RIDDICK, ex coronel do corpo dos fuzileiros navais dos Estados Unidos. Nunca se permitiu envolver-se emocionalmente com ninguém. Ele aprendeu desde cedo que as pessoas são cruéis e traidoras. Dono da melhor e maior empresa de segurança e investigações do mundo, acaba se deparando com um inimigo que o tornará a pior versão dele mesmo. Riddick achava que não havia mais jeito para ele, bem, ele pensava dessa forma até conhecer uma rosa negra, selvagem. ABLA DINIS, ex tenente- coronel do exército brasileiro, teve sua vida mudada pela perda prematura da sua irmã gêmea. Querendo um novo rumo para sua vida, ela decide ir embora do país com os melhores presentes que a sua irmã lhe deixou. Passando por lutas e provações, ela precisou correr atrás do prejuízo. Abla pensava que não poderia ficar mais difícil, pelo menos até ela conhecer o seu novo chefe, um homem enigmático e com os olhos mais penetrantes que já tinha visto.
Leer másRous tenía puesto un sencillo atuendo de color negro, no usaba maquillaje y las pecas de su blanco rostro resaltaban junto con el verde de sus ojos. Su cabello rojo lo tenía amarrado en una cola baja un poco descuidada y dejaba escapar algunos mechones que bailaban alrededor de su cara.
Cualquiera que la viera podía pensar que se había levantado después de una noche de copas y había salido a la farmacia a comprar algún medicamento para la resaca. Pero era todo lo contrario; Rous no iba a la farmacia, tampoco había pasado una noche de copas; pero si la había pasado en vela sin poder dormir; no solo la noche anterior, sino varias noches, desde que su esposo fue raptado días atrás; en ese momento ya todos conocían su paradero, pero eso no eximió a Rous de sus penurias, pues su esposo fue hallado muerto.
DÍAS ATRÁS
(El día de la boda)
El alfa muy enojado le dijo a su nieto:
—¡No puedes casarte con esa omega cuando estas usurpando el lugar de tu hermano!
—Entonces no seguiré con esta mentira, ya es hora de que todos se enteren que Jeremith Reymond está muerto.
—¡No puedes hacerme esto!
—No podré seguir toda mi vida ocupando el lugar de mi hermano, somos personas muy distintas, lo único que tenemos en común es el parecido porque somos gemelos.
—Sabes que en las reglas de nuestra familia no está permitido casarse con omegas, y menos aún si no tiene una dote como esa trepadora oportunista.
—Lo siento abuelo, yo soy Jeremith Rey, no soy Jeremith Reymond, mi hermano seguía tus reglas, por eso lo elegiste a él como tu heredero, mientras que a mí me mantuviste exiliado de la manada por tantos años; Ahora no pretendas que yo renuncie a la mujer que amo. Ya es hora de que todos se enteren que Jeremith rey murió en ese accidente de avioneta.
El tío Frederick intervino:
—Rey, deberías pensar mejor las cosas, papá solo desea el bien de la manada.
—Me quedaré, pero no seguiré usurpando más el lugar de mi hermano. Hoy me casaré con Rous y nada me hará cambiar de parecer. —Jeremith Rey le entregó una carpeta al abuelo.
—Ahí está la división de bienes que Rous ya firmó, que no te quepa duda que ella no se casa conmigo por el dinero.
Jeremith Rey salió de la oficina de su abuelo decidido a casarse con Rous. Ella era una chica muy dulce y encantadora, llena de alegría; con su personalidad y su belleza cautivó el corazón del nieto del Alfa.
El alfa Reymond eligió a Jeremith Reymond como su heredero; cuando él muriera su nieto lo sucedería en el trono de la manada, pero meses atrás la avioneta donde el joven viajaba se estrelló en una montaña, los restos de sus tripulantes y pasajeros fueron casi imposibles de identificar. Al heredo lo dieron por muerto.
Jeremith Reymond en realidad sobrevivió al accidente, pero perdió la memoria, y deambuló por el bosque durante varios días. Fue hallado por un grupo de hombres lobo nativos de la selva, quienes lo llevaron a su comunidad y cuidaron de su salud.
El Alfa para cuidar su dinastía, trajo de Ucrania a Jeremith Rey, el gemelo del heredero, quien se crió lejos de la familia y de sus rigorosas reglas. Jeremith Rey era muy distinto a su hermano. este en cuando vio a la chica pelirroja llamada Rous, no lo dudó un segundo, él supo de inmediato que ella era la indicada, su lobo interior estaba muy de acuerdo, ella debía ser su compañera.
***
A pesar del percance que tuvo con su abuelo, Jeremith Rey se puso su traje de novio y llegó al consejo a contraer nupcias con la chica que amaba.
Ella ya lo estaba esperando con un sencillo vestido de novia, Rous se veía reluciente con su encantadora belleza, y su cabello rojo como de rubí. La ceremonia se haría solo por el civil, cuando llegara la noche de la luna llena sellarían su pacto de amor bajo el ritual de la luna.
—¡Te ves hermosa! —Ella sonriendo le dijo:
—Y tú te ves aún más guapo de lo que eres con ese traje de novio. ¿Y tu abuelo aprobó nuestro matrimonio?
—No. —Le agarró el mentón y con dulzura le dijo:
—Pero eso no importa, esto es entre tú y yo, no necesito a nadie más. —Él inclinó la cabeza y le dio un suave beso en sus labios—. Te amo.
—Yo te amo más. —Le dijo ella sonriendo y se volvieron a besar.
Esa tarde se casaron, y se fueron juntos a pasar tres días en una cabaña fuera de la ciudad, esta estaba ubicada en el territorio de la manada Verdunk-Moon, Rous era miembro de dicha manada.
Cuando estacionó el auto frente la cabaña, Bajaron de este, Jeremith Rey cargó a Rous y la llevó adentro.
—¡Bienvenida a nuestro provisional nido de amor! —La bajó en la sala y la besó apasionadamente—. Ya quiero hacerte el amor y no perder el tiempo para estar contigo. —Besó su cuello y tocó sus caderas. Ella se rió.
—¡Pero acabamos de llegar!
—Sabes que te amo y solo deseo estar contigo. —Ella le agarró la mejilla.
—¡Yo también lo deseo y te amo! te amo mucho. Me encanta como eres, un hombre cariñoso, sincero… tienes muchas virtudes, eres mi hombre perfecto. —Él la sujetó de la cintura y mirándola a los ojos le dijo:
—Hay algo que debo decirte. —Puso el rostro serio—. No soy quien todos en la manada piensan, en realidad soy otro hombre. —Ella mantuvo su inocente sonrisa.
—¿Qué me quiere decir?
ÉL estaba a punto de decirle a Rous la verdad, que estaba usurpando el lugar de su hermano, pero de pronto la cabaña fue invadida por un grupo de hombres armados, uno de ellos disparó varias veces al techo para amedrentar a los recién casados. Jeremith agarró a Rous y la sostuvo entre sus brazos protegiéndola, pero uno de los hombres le dijo:
—Usted vendrá con nosotros o ella se muere.
Le apuntaron a Rous, Jeremith Rey se rindió para evitar que la mataran y fue con ellos. Ella comenzó a gritar por ayuda y corrió tras ellos, uno de los hombres regresó y le dio un fuerte golpe por la cara, Rous cayó al piso inconsciente.
***
Rous despertó al rato, todo estaba en silencio en la cabaña, ella de inmediato recordó lo que había sucedido, salió a donde se encontraba el auto y sacó de allí el bolso donde tenía el teléfono celular. De inmediato marcó al 911 y pidió ayuda.
La policía tardó varios días buscando al heredero, hasta que un día hallaron un auto en el río con un cuerpo en avanzado estado de descomposición.
Cuando avisaron a la familia Remington, Frederick fue a reconocer sus restos en lugar del Alfa, pues él se rehusaba aceptar que su otro nieto también estaba muerto.
Cuando Frederick regresó con su padre le dijo:
—Esto fue hallado en la ropa del cuerpo que encontraron en el río. —Le entregó la insignia del heredero—. Eso y el traje de novio son las pruebas… era él.
El Alfa consternado se puso de pie, tomó la insignia y con tristeza dijo:
—¡Mi otro nieto muerto!
—Los siento padre. —El Alfa con soberbia le dijo:
—¡Esa m*****a omega condujo a mi nieto a la muerte, atrajo hacia él la desgracia.
Abla Dinis — Delegado! — Saudei sorrindo. Ele segurou minha mão e beijou de uma forma cavalheira. — É sempre uma honra revê-la, minha cara. — Já chega de tanto contato. — John disse assustando o pobre homem. Dei um empurrão nele de leve. — Pare de ser um mal educado. — Ele me respondeu com um muxoxo e pediu para o delegado explicar o caso. — É pessoal, estamos lidando com fetichismo sexual e tricofilia! — Joan enunciou, anotando em um quadro disponível para o nosso trabalho após a explicação do delegado. — O que é tricofilia? — Um dos policiais perguntou, anotando algo em seu caderno. Eu respondi. – É um parcialismo no qual uma pessoa vê o cabelo como algo particularmente erótico, sexual e excitante. — Disse analisando a fotos da cena de crime. — Nesse caso, o individuo não tem preferência de gênero, porém, escolhe quem machucar mais. Estão vendo? Ele arrancou todo o cabelo das três mulheres, mas do homem, preferiu apenas raspar. Essa questão me intriga. — E o fetichismo, onde
Nove anos depois... Abla Dinis — Se não quiser ir, entenderei minha rosa! — John falou, calmo. O olhei irritada. Ele está me dispensando, ou é coisa da minha cabeça? Como se lesse meus pensamentos, me puxou para ele. — Não estou lhe dispensando, minha amada, sei o quanto é difícil deixar nossos filhos quando o trabalho é longo e longe. Eu quero muito que vá, mas se escolher ficar, entenderei. Merda! Ele sabe como me desarmar viu. Nove anos se passaram desde que tudo aconteceu e nada mudou. O amor que sinto por ele cresce a cada dia. E uma das provas do nosso amor, são nossos filhos. Amir e Akin que hoje estão com nove anos, crescem tão rápido, até demais para o meu gosto. Possuem a mesma pigmentação do pai, mas a cor dos cabelos e os olhos são parecidos com o meu. Não é porque sou a mãe, mas eles são lindos demais. Imagino a fila de meninas querendo me chamar de sogra. Colocarei muitas para correr, estou até vendo. As meninas, Nia e Niara, já estão com quatorze anos. Educadas, e
Abla Dinis — Para onde está me levando? — Indaguei a Gena, preocupada. Analisei a mulher e a mesma me parece fora de si. Sabia que algo estava errado em meu dia, assim que me levantei da cama. Mesmo com essa sensação, meu dia transcorreu normalmente, até receber uma ligação de uma nova cliente que me pediu para encontrá-la em um restaurante em frente a empresa. Não achei que algo aconteceria. Dei tchau a Bel e chamei o elevador, me distraí por alguns segundos olhando o celular, quando me acomodei dentro da caixa de metal, senti uma presença ao meu lado. Quando vi de quem se tratava, tentei reagir, contudo, foi tarde, ela já tinha uma arma apontada para minha barriga. — Perguntei para onde está me levando, m*****a? — Inquiri nervosa. Eu precisava reagir, mas meus reflexos não são os mesmos, pelo menos até meus meninos nascerem, e pelo o que estou vendo, será logo. Há alguns minutos comecei a sentir umas dores no pé da barriga. — Cale a boca e dirija, sua vaca! — Exclamou me dando u
Riddick Que tal treinarmos após esse trabalho? — J perguntou-me, esperançoso. Admito que estou falhando com nossa amizade, no entanto, culpo os problemas que aquele maldito gerou em minha vida. — Prepare-se para colocar gelo em todo corpo, vou acabar com você, meu caro. — Não cante vitória antes da hora, posso lhe surpreender, meu caro. — Rebateu confiante. Isso se deve ao fato de ter meses sem treinar adequadamente, porém, o que ele esquece, é que nunca paro, sempre estou em constante movimento. — Veremos! — Sorriu enigmático. Meus pensamentos se voltaram para minha rosa. Ela já está com quase nove meses, segundo a médica dela, a qualquer momento nossos filhos podem nascer, já que são gêmeos e é difícil a gestação chegar até o final. Confesso que estou ansioso, contando os minutos. Deveria estar ao seu lado, todavia, a necessidade falou mais alto. Estamos nos preparando para invadir uma casa. Dentro da residência tem uma mulher com trinta e poucos anos, mentalmente instável, cha
Riddick Paramos em frente ao grande muro que guarda a propriedade. Com o arpéu em mãos, miramos para o alto. O gancho fixou fortemente na parede. Encontramos dois guardas fazendo a vigília daquele lado, com o silenciador na ponta da minha pistola, os derrubei em menos de dois segundos. Mais três homens guardavam a entrada da casa. Atiramos derrubando todos, porém, outro guarda nos viu e começou a atirar chamando a atenção dos demais na casa. Provavelmente Moryart já sabe que estamos aqui. Eles podem estar em maior número, todavia, somos melhores, sem nenhuma modéstia. — Moryart está no quarto, fortemente armado. — Jejei nos avisou. Ele ficou no avião guardando nossas costas. Assim como ele disse, o miserável está muito bem armado com uma metralhadora. Assim que nos viu, começou a atirar sem nenhuma mira. Uma das balas passou de raspão no braço de Joan. Pedi que Vitor a tirasse dali. — Eu vou matá-lo! — Ele bradou sem parar de atirar. Não fiz questão de respondê-lo. Fiz um sinal
Riddick — Riddick, eu vou a essa missão e, não se fala mais nisso! — Bradou pela quarta vez. Abla quer me matar, só pode. Que mulher teimosa! Com apenas um olhar, todos entenderam o que queria dizer. Quero todos fora para conversar com ela a sós. Eles saíram em fila indiana, claro que antes me pediram calma com minha rosa. Não sou maluco, sei que tenho que cuidar dela, afinal, é a mulher que amo. Pelo fato de ter saído da festa, precisei colocar meus óculos especiais. Assim que saíram, diminui a iluminação e me sentei em minha cadeira. Ouvi um impropério saindo dos lábios dela. Sorri internamente. Sei o quanto me ver sem os óculos a afeta. — Venha aqui! — Ordenei duro. — Não! — Respondeu com as mãos na cadeira. Esse movimento evidenciou ainda mais sua barriga saliente. Ela não quer dar o braço a torcer, mas sei o quanto gosta da minha dominância. Carreguei minha voz para sair mais grave, e lhe chamei novamente. — Venha aqui! — Cacete! — Proferiu, me obedecendo. Parou em minh





Último capítulo