REY DE OROS. CAPÍTULO 52. Un chico abandonado
REY DE OROS. CAPÍTULO 52. Un chico abandonado
El plan de rescate empezó con un antojo: leche caliente y sándwiches. Costanza insistió en que nada hacía entrar en confianza las personas sin hogar como la comida, y que ningún indigente en su sano juicio despreciaba un pan con jamón y queso. Alaric, con esa confianza que ya le salía de memoria, se dejó arrastrar hasta una tiendita que había en una esquina cercana, donde ella compró lo necesario mientras él observaba con cara de “no puedo creer que