REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 29. La niña de sus ojos
REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 29. La niña de sus ojos
El duelo fue impresionante, no podía describirse de ninguna otra forma.
Akira se movía con una gracia casi sobrehumana; cada golpe, cada giro de la espada tenía una precisión que dejaba a todos conteniendo la respiración. Su contrincante apenas podía seguirle el ritmo. Las luces doradas del jardín se reflejaban en las hojas de las katanas, y el sonido del metal llenaba el aire con chispazos de tensión pura.
Cally observaba en silencio, con los