REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 2. La pequeña serpiente
REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 2. La pequeña serpiente
El chico miró la tarjeta sobre la barra con el ceño fruncido, como si le costara creer lo que veía. Era lo bastante inteligente como para reconocer una Centurion, y también como para saber que muy poca gente en el mundo podía acceder a una de esas.
—¿Es una broma? Debe ser falsa —dijo, riendo con desprecio—. Una Centurion… ¡por favor! ¿A quién intentas engañar?
Ella giró despacio hacia el cantinero, sin molestarse siquiera en responderle.
—Dame