REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 18. Un montón de lecciones más
REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 18. Un montón de lecciones más
El tráfico de la ciudad los recibió con su ruido habitual, los bocinazos y el viento frío de Chicago se colaban entre los edificios. Finalmente llegaron a uno de los distritos comerciales y él aparcó en el estacionamiento privado de una tienda. Cally se acomodó la gorra mientras caminaba junto a Tristan, que avanzaba con paso decidido.
—¿A dónde vamos? —preguntó, porque no conocía lo suficiente la ciudad.
—A una tienda de lujo —respondió