REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 17. Regla número uno
REY DE CORAZONES. CAPÍTULO 17. Regla número uno
La respuesta fue rápida y sin dudas, porque en realidad no tenía que pensarlo mucho si él decidía ceder.
—Sí, me alcanza —aseguró Cally y Tristan dio un paso hacia ella.
La cercanía la hizo contener el aliento mientras él levantaba una mano y, con cuidado, rozaba su hombro y su brazo por encima de la tela. No fue un gesto descarado, sino medido, calculado, pero lo bastante firme como para que ella sintiera el peso de su presencia.
—Regla número un