JOKER. CAPÍTULO 24. La naturaleza de una herida
JOKER. CAPÍTULO 24. La naturaleza de una herida
Akira llegó al área de quirófanos con pasos controlados, aunque por dentro sentía que todo le ardía. El olor a desinfectante todavía se le pegaba a la garganta y le dejaba un sabor amargo que no lograba tragar. Cada vez que cerraba los ojos veía la sangre de Sakura en sus manos, el contraste brutal contra su piel pálida. Pero no se permitió detenerse en eso, porque sabía que si lo hacía, algo dentro de él iba a romperse.
Se giró hacia el encargado